Lo que prometía ser una idea genial, un mosquito "bueno" contra el dengue y luego sería contra la malaria y el mal de chagas, ha resultado ser una investigación científica deshonesta Aedes aegypti es su nombre verdadero, y no tan extraño, porque es originario de África aunque causa también estragos en América Latina, en las zonas subsaharianas y por dondequiera que pasa. La idea de transformar genéticamente al mosquito para que no transmita el dengue procedía de un laboratorio de Oxford. Parecía más que posible y brillante, pero cuando se habían echado las campanas al vuelo del éxito y los ambientes médicos del mundo lo celebraban, nuevos informes tres días después truncaron las esperanzas. El sueño se volvió pesadilla.jueves, 15 de marzo de 2012
No hay que fiarse de los transgénicos (Tema 4)
Lo que prometía ser una idea genial, un mosquito "bueno" contra el dengue y luego sería contra la malaria y el mal de chagas, ha resultado ser una investigación científica deshonesta Aedes aegypti es su nombre verdadero, y no tan extraño, porque es originario de África aunque causa también estragos en América Latina, en las zonas subsaharianas y por dondequiera que pasa. La idea de transformar genéticamente al mosquito para que no transmita el dengue procedía de un laboratorio de Oxford. Parecía más que posible y brillante, pero cuando se habían echado las campanas al vuelo del éxito y los ambientes médicos del mundo lo celebraban, nuevos informes tres días después truncaron las esperanzas. El sueño se volvió pesadilla.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario